España en guerra, ofertas secretas, locura nuclear, ataque Ormuz y terror aéreo
1h 3m
05/03/26 - En esta entrega de “Despegamos”, César Vidal y Lorenzo Ramírez analizan el giro del Gobierno español ante la escalada bélica en Oriente Próximo: tras afirmar que no apoyaría la ofensiva de EE. UU. e Israel contra Irán, Moncloa termina enviando la fragata “Cristóbal Colón” al Mediterráneo Oriental (con apoyo logístico del buque “Cantabria”) para integrarse en el grupo naval francés y “proteger” a Chipre, mientras desde bases españolas siguen operando aeronaves estadounidenses. Los conductores denuncian la contradicción política y mediática (con menciones a El País y al Financial Times) y sostienen que, de facto, España y la UE ya están involucradas en la guerra aunque se intente etiquetar todo como “defensivo”.
El programa repasa el contexto regional: ataques con drones en Chipre, el papel de Reino Unido y Francia, el despliegue de sistemas Patriot gestionados por militares españoles en Turquía y el riesgo de escalada si Irán responde contra países europeos. A nivel económico y logístico, alertan de ataques a buques en el Estrecho de Ormuz, tensión en el transporte marítimo, posible subida de la energía y caos aéreo por cierres de espacios en Oriente Medio, obligando a desviar rutas por el estrecho corredor Georgia–Azerbaiyán.
También abordan derivadas geopolíticas: Polonia reclamando armas nucleares, Rusia exigiendo incluir a Francia en cualquier negociación de no proliferación (START), y la posibilidad de que Moscú use el gas como arma de presión sobre Europa. En clave interna, apuntan a que Sánchez podría intentar capitalizar un discurso de “no a la guerra” y se especula con un “superdomingo” electoral (generales, andaluzas y quizá catalanas), en un escenario de crisis política, causas judiciales y ausencia de presupuestos.
En la recta final, critican duramente a los halcones de Washington y el relato justificativo de la guerra (incluyendo el papel del Pentágono y la propaganda), y cierran con una referencia al caso Epstein y a imágenes de Bill Clinton, como ejemplo —según los presentadores— de la degradación moral de las élites.